Día de la Población: al 80% de los argentinos les preocupa la discriminación por edad
WIN, la asociación global de firmas independientes de investigación de mercado y encuestas de opinión y Voices! en Argentina, han publicado nuevos hallazgos de su encuesta Worldviews Survey. La encuesta de este año recopila las perspectivas y creencias de 45.000 personas en 45 países.
En esta oportunidad, de cara al Dia Mundial de la población, la encuesta buscó medir el lugar de tres grupos poblacionales específicos: los jóvenes, las personas mayores y las personas con discapacidad y se encontró con datos que revelan una realidad preocupante. El análisis conjunto de la percepción de cuidado sobre adultos mayores, personas con discapacidad y jóvenes revela un panorama preocupante: el 44% de la población mundial cree que la sociedad no cuida adecuadamente a ninguno de estos grupos vulnerables, y solo el 21% considera que cuida a los tres. Esta cifra refleja la incapacidad de las sociedades actuales de brindar protección adecuada a personas en diferentes etapas y condiciones de vida.
En América y Europa tienen una visión más crítica, mientras que la región de Asia-Pacífico muestra una percepción menos crítica.En Argentina, esta opinión se amplifica: el 54% cree que la sociedad no cuida a ninguno de los tres grupos (10 puntos por encima de la media global), y apenas el 11% afirma que cuida adecuadamente a los tres. La idea de que la sociedad no cuida a estos segmentos de la población es particularmente pronunciada entre mayores de 50 años, donde alcanza al 66%, y crece algo entre mujeres (59% vs. 49% hombres), residentes del Gran Buenos Aires (61%) y personas de nivel socioeconómico bajo (58% vs. 51% en nivel alto).
A pesar de que se observa un incremento importante en la idea de que la sociedad argentina cuida a sus personas mayores, nuestro país está entre los más críticos del mundo.
Al analizar los resultados de forma individual, se observa que, a nivel global, el 59% de las personas considera que la sociedad no cuida lo suficiente a los adultos mayores (vs. 36% que piensa que sí lo hace). En Argentina, esta percepción asciende al 74%, ubicando al país entre los diez más críticos del mundo y muy por encima del promedio internacional, junto con otros países latinoamericanos como Perú, Venezuela, Brasil y Paraguay. Aunque el dato de Argentina representa una mejora respecto de 2018 (87% consideraba que la sociedad no cuidaba a las personas mayores), la evaluación sigue siendo ampliamente negativa. Por otra parte, un 18% considera que sí se los cuida, diez puntos más comparado al 8% de 2018.
América y Europa son las regiones más críticas respecto del cuidado de las personas mayores, mientras que en Asia-Pacífico predomina una visión positiva, posiblemente por diferencias culturales en torno al envejecimiento. En países como Reino Unido, Vietnam, México y los Países Bajos las mejoras observadas desde 2018 se asocian a una mayor concientización sobre el bienestar y la soledad de los adultos mayores, así como a reformas en salud y cuidados. Por el contrario, en Paraguay y Filipinas, donde la percepción empeoró, los retrocesos suelen vincularse con insatisfacción respecto de los sistemas previsionales, de salud y apoyo social, según indicaron los miembros de WIN representantes de estos países.Tanto en Argentina como en el mundo, la insatisfacción atraviesa a todos los segmentos sociodemográficos, pero aumenta significativamente con la edad, siendo este el factor más determinante. Mientras que el 63% de los jóvenes argentinos de 18 a 24 años considera insuficiente el cuidado hacia las personas mayores, esta proporción alcanza el 87% entre los mayores de 50 años. Esta disparidad sugiere que conforme las personas envejecen, su percepción sobre el cuidado de su grupo de edad se torna considerablemente más crítica.
Además, las mujeres expresan una visión más crítica que los hombres (78% vs. 70%), y el Gran Buenos Aires es la zona con el nivel más alto de preocupación (82%).
Ocho de cada diez argentinos consideran que el edadismo es un problema serio en el país
En Argentina, la discriminación por edad o edadismo es percibida como un problema serio por el 79% de los argentinos (un 45% lo considera muy serio y un 33% algo serio), reflejando una preocupación superior al promedio global (66%).
Este consenso es sólido en todos los segmentos sociodemográficos de nuestro país. Sin embargo, existe también una brecha generacional clara: la crítica crece significativamente entre los adultos de 50 años y más, alcanzando al 88% frente al 62% de los jóvenes. También crece entre personas de mayor nivel educativo y residentes del Gran Buenos Aires.
Resulta importante destacar que el fenómeno del edadismo tiene además una fuerte impronta regional: ocho de los diez países más críticos globalmente son latinoamericanos, encabezados por Colombia (90%), Perú (86%), Brasil (86%), Chile (83%), Ecuador (82%), México (82%), Paraguay (81%) y Venezuela (81%). Argentina sigue de cerca en el puesto 11 mundial.
¿Cree que la discriminación por edad (hacia los adultos mayores) es un problema serio en su país?
Fuente WIN Voices! En Argentina
En Argentina, el 65% de los encuestados creen que las personas con discapacidad no reciben suficiente cuidado
Por otro lado, la encuesta de WIN y Voices revela que el 57% de la población global considera que la sociedad actual no cuida lo suficiente a las personas con discapacidad, versus un 35% que cree que sí. El patrón regional se repite: América y Europa muestran las percepciones más críticas, mientras que en Asia-Pacífico predomina la opinión positiva.
En Argentina, esta preocupación asciende al 65%, ocho puntos por encima de la media global, lo que refuerza una tendencia observada a lo largo del estudio: en Argentina hay una mirada especialmente crítica sobre la capacidad de la sociedad para brindar apoyo a los grupos que requieren mayores cuidados. Los adultos mayores, las mujeres y los residentes de Gran Buenos Aires son los segmentos más críticos, lo que sugiere una mayor visibilidad en estos grupos de las demandas vinculadas a la inclusión, accesibilidad y acceso a servicios para las personas con discapacidad.
Seis de cada diez argentinos creen que los jóvenes no reciben suficiente cuidado
Por último, la encuesta muestra que el 56% de las personas a nivel global considera que la sociedad no se ocupa lo suficiente de los jóvenes, destacándose nuevamente América y Europa por ser las regiones con la opinión más negativa. En cambio, un 37% piensa que hay un cuidado adecuado de este segmento.
Los países donde esta percepción ha empeorado desde 2018 —Dinamarca, Canadá, Estados Unidos, Perú, Filipinas, India y Países Bajos— comparten factores comunes señalados por miembros de WIN: aumento del costo de vida, dificultades de acceso a vivienda, deterioro de servicios públicos, presiones de salud mental, impacto pandémico en educación y socialización, y ansiedad amplificada por redes sociales. En contraste, países como México, donde la percepción mejoró, experimentaron un fenómeno distinto: la pandemia fomentó mayor valoración de lazos familiares y sistemas de apoyo emocional.
En Argentina, esta percepción es algo más fuerte que el promedio global: el 60% considera que los jóvenes no reciben atención social suficiente. Los jóvenes son menos críticos que las personas mayores respecto del cuidado y apoyo que reciben. Mientras el 46% de los argentinos de 18 a 24 años lo considera insuficiente, entre los mayores de 50 años esa proporción asciende al 70%.
Conclusión
Los resultados muestran que la preocupación por el cuidado y la inclusión de los grupos más vulnerables es un fenómeno global, pero que en Argentina adquiere una intensidad particular.
En todos los indicadores analizados, los argentinos expresan valoraciones más negativas que el promedio mundial. La percepción de desatención es especialmente intensa hacia los adultos mayores, seguida por las personas con discapacidad y los jóvenes.
Al mismo tiempo, la discriminación por edad constituye un problema serio para la gran mayoría de los encuestados, evidenciando que el desafío no se limita solamente a la inclusión, sino que también al reconocimiento y la participación plena en la vida social.
Lejos de tratarse de fenómenos aislados, estos resultados reflejan una misma realidad: una creciente desconfianza en la capacidad de los sistemas de protección social para responder a las necesidades de quienes requieren mayor apoyo.
La edad emerge como la variable que más influye en las percepciones, tanto a nivel global como en Argentina. Los adultos mayores son sistemáticamente quienes expresan los niveles más altos de preocupación, mientras que los jóvenes muestran las valoraciones menos críticas. Asimismo, las mujeres tienden a expresar percepciones más críticas que los hombres, una tendencia que podría estar asociada a su mayor involucramiento histórico en tareas de acompañamiento y sostén dentro de las familias y comunidades.
También se observan diferencias territoriales en Argentina. Los residentes del Gran Buenos Aires presentan niveles de preocupación más elevados que quienes viven en otras regiones del país.
En conjunto, los resultados muestran que el desafío para Argentina no pasa únicamente por fortalecer las políticas de cuidado, sino también por construir una sociedad más inclusiva para todas las edades. Mejorar los sistemas de protección social, ampliar el acceso a servicios y reducir las barreras culturales, laborales, digitales e institucionales aparecen como condiciones necesarias para responder a una preocupación social que atraviesa generaciones.
¿Cree que la sociedad actual se ocupa lo suficiente de cada uno de estos grupos?
“NO”
Fuente WIN Voices!
Constanza Cilley, Directora Ejecutiva de Voices! y analista social, reflexiona: "Lo más llamativo de los resultados es que la preocupación no se limita a un grupo en particular. Los argentinos perciben déficits de cuidado hacia los adultos mayores, las personas con discapacidad y los jóvenes, pero la situación de los mayores aparece como especialmente crítica. En un contexto de envejecimiento poblacional, el dato de que ocho de cada diez personas consideren que la discriminación por edad es un problema serio plantea la necesidad de repensar cómo construimos una sociedad capaz de integrar y valorar a todas las generaciones."