Voices!, el CPA y Cruz Roja reunieron investigaciones y perspectivas para analizar el fenómeno de las apuestas deportivas
El Mundial terminó, pero dejó un fenómeno que trascendió lo estrictamente deportivo: la creciente presencia de las apuestas en la experiencia del fútbol y una serie de interrogantes sobre su normalización, la exposición publicitaria y el acceso de adolescentes y jóvenes.
Estos temas fueron analizados en el webinar “Lo que el Mundial también nos dejó: reflexiones sobre apuestas deportivas basadas en datos”, organizado por Voices!, el Consejo Publicitario Argentino y Cruz Roja Argentina, que reunió investigaciones sobre población adulta y adolescente, comunicación y prevención, junto con una mirada especializada en ludopatía.
Participaron María Álvarez Vicente, Directora Ejecutiva del Consejo Publicitario Argentino; María Luján Donaire, de Ogilvy, Constanza Cilley, de Voices!; José Scioli, director del Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina y Débora Blanca, psicóloga especialista en ludopatía y fundadora y directora de Lazos en Juego.
El Mundial también fue escenario de las apuestas
Durante el encuentro, Voices! presentó los resultados de una encuesta nacional realizada después del Mundial entre 1.151 personas adultas, que permitió dimensionar el lugar que ocuparon las apuestas y los prodes durante el torneo.
Los resultados mostraron que 29% de los adultos participó de algún tipo de prode o apuesta durante el Mundial y 14% jugó por dinero. Entre los jóvenes de 18 a 29 años, el fenómeno fue considerablemente mayor: 47% participó de alguna modalidad y 28% jugó por dinero.
El Mundial también aparece como una posible puerta de entrada a las apuestas online. Entre quienes utilizaron casas, aplicaciones o plataformas de apuestas deportivas, 28% apostó por primera vez durante el torneo, mientras que otro 28% había tenido previamente una experiencia apenas excepcional.
Y el fenómeno podría extenderse más allá de la competencia: 46% de quienes apostaron dinero señaló que probablemente continuará haciéndolo en los próximos meses.
“El Mundial fue una clara puerta de entrada a las apuestas: 28% de quienes apostaron online lo hizo por primera vez durante el torneo y casi la mitad de quienes jugaron por dinero cree que seguirá apostando en los próximos meses”, señaló Constanza Cilley, directora ejecutiva de Voices!
Una publicidad omnipresente y una fuerte percepción de normalización
La publicidad fue otro de los ejes centrales de la investigación de Voices!. 63% de los adultos afirmó haber visto publicidad o promociones de plataformas de apuestas muy o bastante frecuentemente durante el Mundial. Pero los datos muestran que la preocupación excede la cantidad de publicidad. Siete de cada diez argentinos consideran que la publicidad de apuestas deportivas durante el Mundial incentiva a más personas a apostar y una proporción similar cree que su presencia constante contribuye a que apostar parezca una actividad normal y sin demasiados riesgos.
Además, 74% considera que la publicidad durante eventos deportivos puede incentivar especialmente a adolescentes y jóvenes, mientras que 9 de cada 10 creen que debería incluir advertencias más visibles sobre los riesgos de las apuestas.
La demanda de regulación también es contundente: 47% considera que la publicidad de apuestas debería prohibirse completamente o durante los eventos deportivos, mientras que otro 34% cree que debería permitirse, pero con mayores restricciones. Solo un x señala que debería permitirse completamente.
El rol de las celebrities y los influencers: Casi la mitad de los argentinos empeora su opinión sobre una celebrity, deportista o influencer cuando promociona una casa de apuestas.
La preocupación por la promoción de las apuestas también alcanza a las figuras públicas que prestan su imagen a estas plataformas. La encuesta de Voices! muestra que 47% de los argentinos empeora su opinión sobre una celebrity, deportista o influencer cuando promociona una casa de apuestas, mientras que para 35% no cambia su opinión. Solo 9% señala que su imagen mejora y 10% no tiene una opinión formada.
El dato pone de manifiesto que la asociación con las apuestas no es necesariamente neutra para quienes las promocionan: para casi la mitad de la población puede implicar un costo reputacional.
Los menores, en el centro de la preocupación
Los datos de Voices! muestran que el acceso de menores constituye una de las principales preocupaciones alrededor de las apuestas online. 54% de los adultos considera que durante el Mundial fue más fácil que en otros eventos deportivos que los menores accedieran a apuestas online, mientras que 72% evalúa como poco o nada efectivos los controles existentes para impedirlo, cifra que también es mayoritaria entre apostadores
Además, 22% de los adultos afirma conocer personalmente a algún menor que participó de apuestas o prodes durante el Mundial, y 16% conoce a alguno que jugó por dinero.
Esta problemática fue abordada también durante el webinar por José Scioli, director del Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina, quien presentó los principales hallazgos de una investigación realizada en 2025 de manera presencial con más de 11.400 adolescentes de 13 a 18 años en 16 provincias del país. A diferencia del estudio de Voices!, esta investigación no estuvo circunscripta al Mundial, sino que indagó más ampliamente la relación de los adolescentes con las apuestas online.
Entre sus hallazgos, Scioli destacó la insuficiencia de los controles de acceso, la elevada exposición de los adolescentes a publicidad de apuestas y las dificultades para distinguir entre plataformas legales e ilegales. En particular, señaló que seis de cada diez adolescentes no saben diferenciar una plataforma legal de una ilegal y puso el foco en el papel de las billeteras virtuales como vía de acceso al juego.
Scioli también destacó lo que los propios adolescentes demandan: mayores controles, pero también información y espacios para hablar del tema. Cuatro de cada diez piden espacios de conversación y, a partir de estos resultados, Cruz Roja desarrolló talleres de concientización en escuelas. “Ellos mismos nos están pidiendo que los ayudemos a entender esta problemática y ver de qué manera los podemos ayudar”, señaló Scioli durante el encuentro.
¿Cómo prevenir en un entorno que invita a apostar?
El encuentro también permitió discutir el desafío de la comunicación y la prevención. Desde el Consejo Publicitario Argentino, María Álvarez Vicente planteó la dificultad de construir mensajes preventivos en un ecosistema caracterizado por una enorme cantidad de estímulos para apostar. Durante su intervención describió la magnitud de esa exposición como un verdadero “tsunami” y destacó la necesidad de trabajar de manera colaborativa entre organizaciones, especialistas, comunicadores y actores públicos.
En ese contexto, el Consejo Publicitario Argentino, junto con Ogilvy y otras organizaciones, desarrolló la campaña “Parece un juego, pero es una trampa”, orientada a generar conciencia sobre las apuestas online.
María Luján Donaire, de Ogilvy, explicó que el trabajo creativo identificó tres dimensiones especialmente relevantes para comprender el vínculo de los jóvenes con las apuestas: su aparición como una suerte de ritual contemporáneo de iniciación a la adultez; su capacidad de generar validación y reconocimiento entre pares; y la gamificación de la experiencia, atravesada por la lógica de recompensa inmediata propia del mundo digital.
La campaña busca justamente cuestionar esa apariencia inocua: una actividad que puede comenzar como entretenimiento y que, por su diseño y facilidad de acceso, puede terminar teniendo consecuencias reales en la vida de los jóvenes.
“Es el momento de reflexionar sobre la exposición mediática que tiene el tema y la soltura y ligereza con la que se habla, como si fuera solo un entretenimiento, cuando estamos viendo ya las consecuencias y no lo es”, sostuvo María Luján Donaire, de Ogilvy.
Por su parte, Álvarez Vicente remarcó que la prevención no puede quedar exclusivamente en manos de las familias y las escuelas. Frente a la escala y velocidad del entorno digital y la asimetría entre las familias y las empresas capaces de llegar permanentemente a niños y adolescentes, planteó la necesidad de contar también con un marco regulatorio.
“No deleguemos en las familias la responsabilidad de todo esto, ni en la escuela tampoco. Si no hay un marco regulatorio, esta asimetría de poder va a ser insuficiente para cuidar a los chicos y chicas”, señaló María Alvarez Vicente, directora ejecutiva del Consejo Publicitario Argentino.
Cuando apostar está a un click de distancia
La mirada clínica fue aportada por Débora Blanca, psicóloga especialista en ludopatía, diulgadora y fundadora y directora de Lazos en Juego, espacio dedicado al tratamiento y abordaje de personas con problemas de juego y sus familias.
Desde su experiencia, Blanca señaló que en los últimos años Lazos en Juego viene recibiendo de manera creciente a jóvenes y familias afectados por las apuestas online, muchas veces acompañados por importantes niveles de endeudamiento.
Uno de los cambios fundamentales, explicó, es que el juego dejó de estar limitado a un espacio físico. Hoy las apuestas entran a través del celular y pueden estar presentes en una salida con amigos, en la casa, en la escuela, en el club, en la universidad o en el trabajo.
“Las apuestas se metieron en todos lados: se meten en el boliche, se meten en casa, se meten en la escuela, se meten en el club, se meten en las universidades, se meten en los lugares de trabajo”, afirmó Débora Blanca, de Lazos en Juego, al describir el cambio que produjo la posibilidad de apostar permanentemente desde un teléfono.
Esta disponibilidad llevó a Blanca a cuestionar los mensajes que depositan la responsabilidad exclusivamente en que el jugador debe “saber parar”. Su planteo fue que resulta difícil pensar la prevención sólo desde el autocontrol individual cuando alrededor operan simultáneamente smartphones, billeteras virtuales, redes sociales, influencers, publicidad y mecanismos de recompensa inmediata.
En ese sentido, sostuvo que las familias tienen un papel fundamental, pero no pueden enfrentar solas el problema, y reclamó mayor intervención y regulación para proteger especialmente a niños y adolescentes.
Blanca también llamó la atención sobre la naturalización de las apuestas entre los jóvenes: relató el caso de jóvenes que comenzaron a apostar siendo menores y hoy hablan de esa práctica con naturalidad, aunque nunca se lo hayan contado a sus padres.
Un desafío que requiere responsabilidades compartidas
Una de las ideas que atravesó el encuentro fue que las apuestas online no pueden abordarse desde una única responsabilidad. Los propios datos de Voices! muestran una responsabilidad distribuida. Ante la pregunta sobre quién debería tener la principal responsabilidad de evitar que los menores accedan a apuestas online, 39% señala a las familias, 20% al Estado, 13% a las plataformas de apuestas y 12% a las redes sociales y plataformas digitales.
Las reflexiones finales del encuentro reforzaron esta mirada. Alvarez Vicente pidió que las instituciones deportivas recuperen su rol social y reflexionen sobre su relación con las casas de apuestas: “Recuperemos el deporte para lo que el deporte sirve”.
Scioli, por su parte, planteó la necesidad de avanzar hacia un marco regulatorio más restrictivo y una fuerte intervención del Estado, junto con un mayor compromiso de las instituciones deportivas en la transmisión de los valores asociados al deporte.
Y Blanca llevó la reflexión a un plano más amplio: frente a una cultura atravesada por la velocidad, la recompensa inmediata y la dificultad para detenerse, propuso “bajar la velocidad” y recuperar la capacidad de parar, imaginar y hasta “perder tiempo”.
El Mundial funcionó así como un amplificador y, para algunos, como puerta de entrada a las apuestas. Pero la problemática no empieza ni termina con el Mundial. Las investigaciones y experiencias compartidas durante el encuentro muestran un fenómeno más amplio, atravesado por la vida digital, la publicidad, los vínculos entre pares, el acceso al dinero, las familias, las instituciones deportivas, las plataformas y el Estado.